La energía está en tus manos, al igual que ahorrarla

¿Año nuevo vida nueva? Cada año elaboramos una lista de buenas intenciones y hábitos que queremos cumplir durante los siguientes 365 días. Ponerte en forma, encontrar tiempo para hacer lo que más quieres, ser más ordenado, etc. 

Comportamientos y hábitos que, seguramente, si conseguimos que sean rutinarios podemos darnos por satisfechos. Seguro que así mejoramos nuestras vidas. 

¿Y si por una vez en lugar de enfocarnos en nosotros mismos, ampliamos nuestra mirada y pensamos en grande para preservar y proteger nuestro medio ambiente? Si lo piensas bien, nuestro entorno natural es lo más precioso que tenemos, y es el primero indicador que refleja nuestro bienestar y el del planeta. Definitivamente, tener un estilo de vida eco-sostenible es la mejor esperanza para el nuevo año.

También porque se necesitan muy pocos gestos (aunque vitales) para mejorar la situación actual, como por ejemplo el consumo de la energía. Con estos consejos que te damos podrás ahorrar energía en este 2019:

· La ducha en el baño: que no supere los 5 minutos de duración.

· Usa calefacción o aire acondicionado (en verano) de manera responsable. Asegúrate de tenerlos activos cuando estés en casa, o como mucho activarlos 10 minutos antes de que llegues. Estos recursos consumen mucha energía (especialmente el aire acondicionado). En ocasiones, con activar el deshumificador es suficiente para mejorar la situación de la casa.

· Ten cuidado con los vampiros energéticos, es decir, con todas esas luces que permanecen encendidas incluso cuando los aparatos están apagados: la TV, el estéreo, el ordenador… Si la luz está encendida es que algo está consumiendo energía. Apaga el televisión o el estéreo con el botón, ¡no sólo con el mando! 

Otra solución para evitar el desperdicio de energía es una fuente de alimentación, denominada “regleta de alimentación”. Se trata de un dispositivo que permite la inserción de diferentes enchufes eléctricos, y está equipado con un botón que bloquea el paso de la electricidad. Cuando salgas de una habitación, simplemente apágalo para desconectar la alimentación de todos los dispositivos conectados.

· Usa bombillas de bajo consumo, como las LED. Cuestan un poco más, pero en poco tiempo te ahorrarás ese dinero en la factura de la luz y en una duración mayor. Si tienes posibilidad, y el entorno lo permite, evalúa instalar paneles solares. 

· Aísla la casa tanto como puedas. Cualquier grieta dispersa el calor. La elección de los cristales de las ventanas también juega un importante papel en el aislamiento. Por ejemplo, el uso de cristales reflectantes te permitirá recibir luz y, mientras tanto, rechazar parte de los rayos de sol que en verano calientan en exceso la casa, así podrás ahorrar en aire acondicionado. 

· Evita el desperdicio. Apaga la luz y cierra el grifo bien tras te enjabonas las manos o el cuerpo en la ducha.