El récord verde de Noruega

En Noruega, se recicla el 97% de las botellas de plástico. Un porcentaje sorprendente, un buen ejemplo para el mundo, demostrando que se puede vencer en la batalla contra la contaminación y el consumo de plástico. El compromiso marca la diferencia, especialmente teniendo en cuenta que en el resto del mundo no se recicla el 90% del plástico producido. 

La compañía lider del cambio y modelo adoptado para alcanzar este increíble objetivo se llama Infinitum. Pero, ¿cómo funcionan? Todo se basa en un esquema de préstamo: cuando el consumidor compra una botella de plástico se le cobra un pequeño suplemento que oscila entre los 12 y los 27 céntimos de euro. Cuando se devuelve la botella, tanto en las tiendas como en los distribuidores especiales, este dinero se reembolsa a través de un cupón o directamente con dinero. Los propietarios de la tienda también reciben una compensación por cada botella de plástico reciclado.  

Pero no se basa todo en lo que los consumidores usan. Y es que somos el ultimo eslabón de la cadena en un proceso que comienza con las empresas y las industrias. Es por eso que Noruega ha introducido un impuesto ambiental para todos los productos de plástico, ¡y esta es la verdadera noticia! Cuantos más productores reciclen, más se reduce este impuesto. Si los productores logran reciclar más del 95%, no se debe pagar la tarifa. Para llegar a casi todo el plástico reciclado, se necesitaron 7 años desde 2011, año en que se introdujo este sistema, con excelentes resultados. 

En Noruega hay 3.700 máquinas de intercambio de plástico, con 12.000 lugares para depositarlas. Además, el 92% de las botellas de plástico producidas se fabrican a partir de un material de alta calidad que se deriva de… ¡otras botellas recicladas! Hay casos en los que ha sido posible reutilizar el mismo material hasta 50 veces. ¡Increíble!

Desde 1999, Infinitum posee y opera el sistema de almacenamiento de contenedores y bebidas (que funcionan las 24 horas del día durante 5 días a la semana) y procesa las botellas en pacas listas para ser recicladas y reutilizadas. Un sistema que se alimenta asímismo en el que cada parte está conectada con el objetivo del bienestar del planeta, no del beneficio económico. ¡Un espléndido ejemplo a seguir!