El océano, nuestra fuente de vida

Dos surfistas estadounidenses fundaron el grupo 4Ocean, una iniciativa que cuenta con la participación de cientos de voluntarios en 20 países de todo el mundo para mantener las aguas de los océanos limpias. 

Hoy es un buen día para llamar tu atención y reclamar que cuidemos más y mejor nuestro planeta y que pongamos la palabra sostenibilidad en el centro de todas nuestras reflexiones. 

Hoy es el #MotherOceanDay, un día dedicado para celebrar el agua como fuente y cuna de vida. Un momento perfecto para respetar esta fuerza vital y maravillosa fuerza. 

El océano realmente es vida.  No  sólo un lugar, un destino, un entretenimiento o un espectáculo de la naturaleza. El oceáno esta estrechamente conectado con nuestra existencia, con la existencia de todos,  incluso con los que viven en ciudades, o los que no comen pescado, o los que nunca se acercan al mar.  El océano está conectado a todo porque todo en la Tierra funciona como un sistema interconectado en el que cada parte depende de otra, un esquema circular en el que todo vuelve al remitente.

Y si los océanos están llenos de plástico, es nuestro problema. Y nos afecta, incluso si viviéramos en la cima de una montaña. 

Pero hoy, por fin, algo está cambiando. Por primera vez tenemos los medios y las herramientas para darnos cuenta del nuestro impacto en el planeta, y para aseguranos de que limitamos dicho impacto. Tenemos los medios y las herramientas para cuidar la tierra, los océanos, los mares e, incluso, nuestra salud. Porque un planeta saludable nos mantiene saludables a todos. 

Piensa por un momento: ¿qué efecto te hace saber que en el medio del Océano Pacífico hay una enorme isla flotante de residuos? Se llama Great Pacific Garbage Patch, y está compuesta de basura (en un 99% de plástico). 

Este es un gran motivo por el que debemos enfocar nuestro objetivo: limpiar el planeta y, sobre todo, detener la contaminación. 

Pero estamos tomando buenas decisiones. En 2015, se empezó a cobrar un cobrar un recargo por el uso de bolsas de plástico, lo que supuso una reducción drástica de su consumo en sólo un año.

Gracias a documentales como Blue Planet II y a los vídeos de animales marinos que luchan contra objetos de plástico que acaban en sus hábitats, llegando a lesionarles, atraparles o incluso a tragárselos, nuestra sensibilidad ha crecido y el problema del plástico ha llegado a su punto más alto. Ahora fijamos nuestra atención en él y en su disminución. 

Vivimos en una ola de cambios que también ha afectado a muchas de las principales cadenas de restauración del mundo, como McDonald´s, Wetherspoons y Frankie and Benny´s, que, por ejemplo, ya ofrecen alternativas a las pajitas de plástico. 

Compañías como Coca-Cola, Asda and Mark y Spencer se han unido al Pacto por los Plásticos Británicos. Se trata de un acuerdo entre el gobierno y las empresas en el que se comprometen a reducir la contaminación plástica en los próximos 7 años. Incluso algunas compañías quieren que el 100% de sus materiales sean reutilizables o reciclables.  

Y nosotros, los ciudadanos corrientes, ¿cómo podemos influir en la reducción del plástico? La respuesta es simple, deja de desperdiciar y tómate el reciclaje en serio. 

Apoya campañas de conservación del medio ambiente, como 4Ocean, o participa activamente en la eliminación de plásticos en áreas urbanas. 

No existe un planeta B, por lo que cuidar el que tenemos es nuestra única solución. Elegir vidrio antes que el plástico o elegir no comprar alimentos en envases de plástico son pequeños gestos que ayudan a cambiar y mejorar nuestro planeta, sin renunciar a la comodidad. ¡Cuidemos nuestra madre tierra!