Viajar es descubrir

Dedicar más tiempo a escuchar , suele ser una de las buenas intenciones de año nuevo.
¿Y si lo haces viajando? En esta ocasión queremos invitarte a un viaje al que vas de una manera, pero vuelves un poco diferente, quizás más consciente y capaz de escuchar tus pensamientos y sentimientos. Te hablamos de un viaje espiritual.

Empezamos por uno de los itinerarios más famosos: el Camino de Santiago, uno de los lugares sagrados más importantes de planeta. La capital de Galicia (Santiago de Compostela) es su etapa final. El Camino de Santiago fue declarado en 1985 como Patrimonio de la UNESCO. Y es que se trata de un “Buen Camino” lleno de historia, fe y esperanza. 

Y si no quieres viajar pie, puedes hacerlo en tren. Esta es la razón por la que el Ferrocarril Transiberiano es quizás la vía ferroviaria más famosa del mundo: 9288 km desde Moscú hasta Europa oriental y Asia, pasando por la impresionante Siberia. 

Y si te sientes preparado para embarcarte en un viaje real, mochilero, con sudor en la frente cada día y experiencias culturales y humanas diferentes, entonces tu destino es el Monte Sri Para, en Sri Lanka. También conocido como el “Pico de Adán”, es uno de los lugares más sagrados del mundo, un lugar de peregrinación de cristianos, musulmanes y budistas. ¿Sabes lo que lo hace tan único? Una huella de 1,8 metros de largo, contenida en el monasterio ubicado la cima de la montaña. Supuestamente, esta huella perteneció a Adán, a Shiva y a Buda. Este lugar supone un pico de reflexión interior y de esfuerzo físico, ya que hay que subir 4500 escalones para alzarse con la cima. Eso sí, ¡vale la pena el esfuerzo!

¿Alguna vez has pensado en visitar Jerusalén? Esta mítica ciudad alberga la Cúpula de la Roca y los restos del Templo de Salomón, edificios que dan testimonio sobre como la historia de la humanidad se ha desarrollado junto con la religiosa.

Para aquellos que sienten fascinación por el Lejano Oriente, Japón y, concretamente, Narita, es un lugar obligatorio de visitar. Los templos japoneses se encuentran entre los más bellos del mundo, en armonía con la filosofía de la cultura nipona. Si vas a Narita, no dejes de ver el templo de Naritasan Shinsho-ji y sus maravillosos jardines. 

En este listado de recomendaciones, no debe faltar la ciudad eterna: Roma. No es la única ciudad que ha recibido este nombre, pero sí es la única que la ha llevado con orgullo más de 2000 años. La capital italiana concentra arte, historia y cultura en cada rincón. Y además, su visita está acompañada siempre de buena gastronomía, caos circulatorio y cierto ruido. Se trata de un museo al aire libre, un lugar donde puedes encontrarte a ti mismo y sentirte pequeño ante la historia del ser humano, pero también genial por la energía que impregna todo.