Nochevieja en el mundo

¿Conoces esa sensación de cuando te despiertas y te das cuenta que no has escuchado la alarma? Incluso piensas “quizás no he puesto la dichosa alarma”. El caso es que vas a llegar tarde a la escuela o al trabajo, según sea tu obligada ruta diaria.

Pero entonces te das cuenta de que la alarma no ha sonado porque… ¡estás de vacaciones! ¡Qué alivio! Sí, por fin han llegado las tan esperadas vacaciones de Navidad. Por fin vas a tener tiempo para respirar y relajarte. 

Porque la Navidad significa exactamente esto: tener más tiempo para la familia, los amigos, y para uno mismo. Y por una vez, la tarea más importante es complacer: organizar la mejor Nochebuena, la mejor comida de Navidad, la mejor de las Nocheviejas… En España acostumbramos a comernos 12 uvas por cada una de las primeras campanadas del año. Sin embargo, en Italia comen después de medianoche un plato de cotechino y lentejas. También en Italia es costumbre vestir de rojo en la última noche del año. 

Algo parecido ocurre en Argentina. Es tradicional estrenar ropa interior rosa para tener buena suerte en el año entrante. En Sudáfrica el color de la suerte es el amarillo, el color del sol, del oro y, por lo tanto, de la prosperidad.

Por otra parte, en Colombia usan las maletas (para correr, dar una vuelta a casa o lo que sea) para favorecer los viajes en el siguiente año. Las maletas están vacías, sin embargo las quieren llenar de cosas bonitas en el nuevo año.

En Rusia, sin embargo, los deseos del Año Nuevo se hacen humo, de manera literal. Primero escriben un deseo en un papel, después lo queman con fósforo y dejan que las cenizas caigan a una copa de champán. Y a media noche, cada uno “bebe su deseo” para que se haga realidad en el año entrante. 

En Estados Unidos acaban el año con ruido, mucho ruido. Así como en muchos sitios del mundo se lanzan y suenan fuegos artificiales, en USA hacen muchísimo ruido con ollas, sartenes, cucharones y demás utensilios de la cocina. El año pasado consiguieron un récord. Recomendamos tapones para los oídos.

En Finlandia antiguamente se derretía una herradura de hojalata en la estufa. Una vez que el metal se ha sobrecalentado, se deja enfriar en agua fría. El futuro está escrito en las extrañas formas que adopte el metal. ¡Aunque necesitamos saber cómo interpretarlas para conocerlo!  Hoy en día se replica la misma costumbre pero derritiendo, por ejemplo, latas de cerveza.

Donde quieras que vayas a celebrar la Nochevieja, ¡Feliz Año nuevo a todos!