Festival de rosas

La rosa, flor muy querida, tiene esencia de limpieza y un significado para color: una rosa roja significa amor; amarilla significa celos; rosa, amistad; y una rosa blanca significa inocencia. 

Marruecos tiene una gran tradición con la rosa. Concretamente, la segunda quincena del mes de mayo, la ciudad Kelaa M´Gouna se convierte en “La capital de las rosas” (este 2018 se celebra del 25 de mayo al 9 de junio). Gracias a este festival, la ciudad marroquí se ve enriquecida por actuaciones de grupos folclóricos, bailarines, puestos de vendedores artesanales, o la elección de Miss Rose. Se trata de una región a unos 250 kilómetros de Marrakech (entre Ouarzazate y Boumalne du Dadés) y en ella se cultiva la “rosa damascena”, una flor pequeña y fragante, a la que se dedica el festival. El valle en el que crece la rosa damascena es uno de los principales destinos turísticos de Marruecos ya que es una zona repleta de un verde fascinante, gracias al paso Del Río Asif M´Goun, que nace en el monte M´Goun, a 4071 metros de altura.

La flor, procedente de la zona de Damasco, tiene una tradición que se remonta al comienzo del cultivo de la misma por parte de los peregrinos que regresaban de la peregrinación a La Meca. La rosa damascena suele florecer entre abril y mayo, siempre con un color rosa brillante y perfume intenso. Esta rosa ha encontrado en este valle zonas perfectas para crecer, entre espesos setos ubicados en las orillas del río, en una tierra roja brillante y verde esmeralda. Un paisaje espectacular. La rosa damascena es capaz de resistir el frío invernal y la sequía. Estar ubicadas entre esos setos les permite crecer más protegidas de climas adversos y de los animales.

Algunos perfumistas franceses descubrieron este tesoro en los años 30 del siglo pasado. De hecho edificaron fábricas para producir aceites y esencias.
La rosa damascena es un símbolo de hospitalidad y pureza, se suele ofrecer a los huéspedes antes y después de los almuerzos. También proviene de esta rosa el agua de rosas que sirve para las abluciones. 

Para mantener las características organolépticas de la flor, la rosa damascena se cosecha durante las primeras horas del día o justo después de atardecer. Y son las mujeres quienes principalmente se encargan de este delicado proceso de recogida, selección y secado de pétalos que se convertirán en esencias y aceites para perfumes.
La rosa está presente en las composiciones de muchas fragancias. Pero la rosa damascena se encuentra en unos pocos ya que es una de las esencias más caras e irresistibles, como por ejemplo Chanel nº5, Ce soir ou jamais de Goutal Paris o Acqua Nobile di Rosa. 
La ciudad de Marrakech y otras regiones del país participan en este espectáculo. En las calles de la ciudad roja (como se le conoce a Marrakech) se puede saborear un té rosa damascena durante todo el mes de mayo.