Tómatelo con calma

"Todo lo que has visto, todo lo que has intentado, amargo y dulce, lluvia y sol, frío y noche, está dentro de ti, y pesa, y siendo tan pequeño ese peso te hace lento”. 

Este párrafo es un extracto del libro ‘Historia de un Caracol’ de Luis Sepúlveda. Esta hermosa frase nos ayuda a descubrir, al igual que el protagonista del libro, el maravilloso mundo de la lentitud.

Y de la lentitud te queremos hablar, de vivir más tranquilos, de hacer las cosas con más calma. Se ha creado el Día Mundial de la lentitud, que se celebra todos los años durante la primera semana de mayo. Esta festividad ha sido promovida por la asociación italiana "Vivere con Lentezza", y busca concienciarnos para que podamos tomarnos nuestro tiempo para hacer las cosas, aprender a escucharnos a nosotros mismos, con los demás y con el medio ambiente.
 
Bruno Contigiani, fundador de la Asociación ‘Vivere con Lentezza’, afirma que este día pretende ser "una invitación a reducir la velocidad y no a ser presa del frenesí”. Y es que vivimos en un período histórico en el que nuestros hábitos diarios nos hacen ir por el mundo a velocidad vertiginosa, sin frenos y con desapego e indiferencia hacia la realidad. Debemos detenernos y disminuir la velocidad, es bueno para el corazón, pero también para mejorar nuestras relaciones con los demás, con la familia, los amigos o compañeros de trabajo.

A lo largo de los años, en el Día de la lentitud se han llevado a cabo muchas iniciativas en el mundo. Numerosos eventos organizados en lugares y áreas geográficas muy diferentes entre sí: Le Havre, Nueva York, Matera , Milán, Como, Venecia, Caltanissetta, Pavía, Tokio, Murgia y Gargano. Junto con a estas iniciativas, en la página de la Asociación ‘Vivere con Lenteza’ también se puede encontrar sus 14 mandamientos. Pequeñas perlas de sabiduría para encontrar la velocidad adecuada en la vida. 

. Aquí van algunas: 

- Despertar 5 minutos antes de lo habitual para afeitarse, maquillarse o desayunar sin prisa y con un poco de alegría y tranquilidad.
- Al entrar en una cafetería, recuerda saludar al camarero, disfruta con tiempo de tu café y despídete a la hora de salir.
- No llenes la agenda del día con citas, también hay que aprender a tener momentos para uno mismo.
- Camina. Sólo o en compañía, para llegar a nuestros puestos de trabajo, aunque esté algo alejado.
- Vacaciones. Si tienes 15 días, estaría bien destinar 10 de ellos a las vacaciones y el resto para desconectar, tanto antes como después, ya que la propia organización del viaje, puede apurarnos.
- Deja de seguir repitiendo: "No tengo tiempo". Continuar haciéndolo no te hará parecer más importantes. 
En cambio puedes decir:: tengo algo de tiempo libre, y leo.  Lee una historia, un cuento de hadas, un periódico, un cómic, no solo para tí, sino para toda la familia, todos en la compañía. Será una gran experiencia para compartir: ¡una alegre invitación a reducir la velocidad!