Recuerdos y buenos propósitos

Septiembre es el mes del regreso de las vacaciones de verano, donde el ritmo del día a día es diferente al del resto del año. Septiembre es el mes que nos trae el otoño, nos mantiene recuerdos del verano, nos adelanta las reflexiones navideñas y también se celebra el Día de la Lucha contra la Procrastinación (lucha contra la pérdida del tiempo).

Quizás por eso septiembre se está convirtiendo en el nuevo “enero”. El mes en el que empezamos las buenas intenciones que hayamos pensado y planificado durante las vacaciones de verano: leer ese libro que querías comenzar hace mucho tiempo, organizar ese complejo viaje que quieres hacer, regularizar una dieta saludable y sostenible durante el año, comenzar el curso de baile, o simplemente volver a quedar con ese amigo con el que sueles chatear en Facebook. 

Lo creas o no, para algunas personas, la proscrastinación es una verdadera pesadilla. Pero con una organización buena y mucho coraje todo se supera: ¡como cuando tienes que limpiar!

Entonces, ¿cómo podemos no posponer lo que se puede hacer hoy? Una buena idea sería dividir el trabajo en pequeñas actividades: tareas más específicas que requieren menos tiempo y mentalmente son menos aburridas de hacer. 

Te damos algunas estrategias para mejorar. Lo primero de todo es tener una organización mental y organizar bien el tiempo del que uno dispone o quiere dedicar a las cosas para mantener el control de cada situación. Si siempre sueles posponer las cosas, haz una lista de tareas pendientes, clasificando los compromisos por orden de importancia. También es posible elaborar una lista sin este tipo de criterio, simplemente ordenándola por orden de ejecución. Una muy buena solución es indicar el tiempo que requiere cada tarea, para de esa manera realizar todos los esfuerzos en el momento adecuado. También es muy útil usar diferentes listas para cada tarea: diferenciar por ocio, hogar, oficina, vacaciones, etc.

A veces, el problema es sólo encontrar la fuerza para comenzar a hacer las cosas. ¿Por qué no convencerse de comenzar un proyecto prometiendo algo a cambio? Un descanso, un premio, un día libre o unas vacaciones, por ejemplo.