La música como cura

¿Alguna vez has oído hablar del efecto Mozart? Esta es una teoría bastante controvertida que salió a la luz en la década de los 90, según un estudio realizado por los físicos Gordon Shaw y Frances Rauscher. Treinta y seis estudiantes se dividieron en tres grupos y se sometieron a escuchar música ligera, una sonata de Mozart y un período de silencio. De acuerdo con los resultados, escuchar la sonata de Morzar en Re mayor por dos pianos, habría aumentado un cierto tipo de capacidad cognitiva en el grupo de voluntarios elegidos. Sin embargo, los resultados mostraron solo una mejora temporal en relación con los 15 minutos posteriores a la sonada de Mozart. Y esos datos no se referían a la esfera intelectual absoluta sino a las habilidades de razonamiento espacial, verificadas con la prueba estandarizada llamada “Stanford Binet”. ¿Hacia dónde queremos ir? Al vínculo indisoluble que une nuestra mente con la música. El sonido, perceptible a través del sentido del oído, es una parte integral de este asunto. Piensa en el momento en el que somos creados en este mundo, cuando sólo somos unas pequeñas células en el vientre de la madre: el latido del corazón. Incluso el Big Bang, donde se originó todo, también tendría sonido, ¿verdad? ¿O te lo imaginas en silencio?

En cualquier caso, la música y el sonido, además de estar intrínsecamente conectados con la existencia (no sólo la nuestra: piensa en los cantos de las ballenas, la lluvia, el sonido de una cascada) han sido recreados a través de instrumentos desde los albores del tiempo. Pero volvamos al famoso experimento. Gracias al enorme clamor que despertaron los resultados publicados en la famosa revista científica “Nature”, hubo muchos otros estudios interesados en este fenómeno. Al igual que muchos estudios que analizaron las correlaciones entre la música y nuestro estado físico y mental. Por ejemplo, otra prueba realizada con pacientes que sufrían episodios de epilepsia, en la que se escuchaba la sonata de Mozart en Re menor, mostró que en algunos pacientes la música llevaría a una reducción en la extensión de las crisis epilépticas. Resultados que dividieron a médicos y especialistas sobre la existencia de este efecto Mozart. No podemos entrar en un discurso tan complejo, pero podemos decir que existe un vínculo entre la esfera emocional y la música. Nos estimula positivamente, tanto en la vida cotidiana con los auriculares puestos, como en los momentos difíciles en los que nos sentimos mal o cuando necesitamos concentrarnos. Según Glenn Schellenberg, profesor de psicología en la Universidad de Toronto, escuchar la música que nos gusta aumenta el nivel de dopamina, un factor vinculado con la mejora de nuestro rendimiento, el estado de ánimo, ritmo cardíaco y la respiración.

Recibir un abrazo o escuchar nuestra canción favorita nos hace personas más positivas. Seguro que ya has escuchado la palabra “musicoterapia”. Es una forma de acercarse a la persona que usa la música o el sonido a un nivel educativo, de rehabilitación y terapéutico. Es decir, la música nos ayuda a conocernos mejor, a evaluar nuestro estado de ánimo y a interactuar con nosotros mismos. Existen canciones que nos empujan a experimentar emociones muy profundas. Buscamos instintivamente canciones alegres cuando estamos de buen humor y canciones tristes cuando estamos deprimidos. Elegimos canciones para que nos acompañen en la evolución de los sentimientos. Naturalmente, la musicoterapia funciona a niveles más profundos, ya que se utiliza para tratar pacientes con cáncer y pacientes con autismo, para el tratamiento de trastornos de la alimentación y para pacientes geriátricos. “Los motivos que mueven a las personas a escuchar o producir música provienen de la necesidad de ingresar en una dimensión mental que permita el contacto con la propia esfera emocional” (Federación Italiana de Terapia de Música).

En una sociedad como la actual,  más agitada e individualista, nos enfocamos a nosotros mismos, pero no estamos en contacto con nuestros sentimientos. ¡Te animamos a buscar tu momento musical con la música más primaveral!