El rincón de la relajación

Despertador. Levantar a los niños. Desayunan. Desayunas. Vestir. Colegio. Trabajo. Comer. Compra. Colegio. Deporte. Tareas. Revisar mails. Cena… Seguro que te suena de lo que te hablamos. Tu día a día es intenso, pero todos necesitamos un pequeño momento de respiro y relajación al día. Es necesario para mantener un nivel mínimo de bienestar y felicidad. 

Y para ser feliz y tener momentos de relax no hace falta mucho dinero. En este post te vamos a dar algunas ideas de cómo conseguirlo y hacerlo disfrutando tu propia casa. 

Elige un rincón con buena iluminación natural. Al final, la luz artificial no suele ayudar a que uno se relaje. Quizás con una iluminación artificial más suave puedes conseguir esa ambientación y relajarte incluso de noche.

Además de la luz, hay que tener en cuenta los colores de las paredes, muebles o elementos de decoración. El blanco, el gris claro y oscuro, el azul o el lavanda son colores que invitan a la relajación y tranquilidad. A los colores hay que sumarle los olores. La aromaterapia es muy importante para conseguir un ambiente ideal. Pero ten en cuenta algunos factores al elegir las esencias. La canela, por ejemplo, estimula la concentración y la memoria. El olor a albahaca o incienso facilita la meditación. Y el olor a romero mejora la fatiga mental y los dolores de cabeza. 

Si consigues ambientar como quieras tu rincón (incluso puedes ponerle nombre) lo dejarás perfecto con una pequeña biblioteca de lectura, algún altavoz para escuchar música de fondo, o un cuaderno y un lápiz para escribir o dibujar lo que quieras. Añádele algo natural, una planta, por ejemplo. En Japón se usan árboles de hoja perenne como el enebro o el helecho. Puedes sumarle piedras. Límpialas y déjalas cerca de ti, ya que en cualquier momento te puede venir bien cogerlas y jugar con ellas con las manos. Seguro que te relaja. Además, en los países orientales, las piedras son símbolos de salud y longevidad.

Un aspecto importante es elegir bien dónde y cómo te vas a sentar. Elige un sillón, un puf, un cojín o una mecedora, pero lo que elijas que sea cómodo. Ten en cuenta que es un espacio de relajación y debes sentirte bien. Que no sea el asiento lo que te rompa la armonía del momento.

Cuando tengas tu rincón bien montado, dedícale al día 10 minutos. Te vendrán genial. A partir de hoy tu día será “Despertador. Levantar a los niños. Desayunan. Desayunas. Vestir. Colegio. Trabajo. Comer. Compra. Colegio. Deporte. Tareas. Revisar mails. (…Mi rincón de descanso…) Cena…"