Aromaterapia

Los olores forman parte fundamental de nuestra vida. Todo el mundo, de una forma más o menos desarrollada, siente los efectos del olfato, ya sea un cúmulo de sensaciones agradables o desagradables. La estrecha relación entre el sentido del olfato y el sistema límbico, que es la parte del cerebro responsable del origen y manejo de las emociones, es la razón por la que a menudo los olores buenos o malos pueden desencadenar involuntariamente en emociones fuertes. Un estudio de 2009 identificó una forma de memoria ya en el bulbo olfatorio, la región del cerebro que procesa los olores. 

El mundo que habitamos está lleno de estímulos olfativos. Por esta razón, desde la antigüedad, en todas las culturas las plantas aromáticas han sido de gran importancia. Desde la época de los sumarios se encuentran textos que hacen referencia al uso de resinas, plantas aromáticas, especias e incienso para crear ambientes. 

Posteriormente, en la Edad Media, había elementos que asociaban los olores al procesamiento de los materiales. Los aceites esenciales se obtenían mediante la destilación de las plantas. Avanzando algo más en el tiempo, en el siglo VIII, se asoció los olores a propiedades medicinales, gracias al trabajo sobre la lavanda realizado por el químico francés René Maurice Gattefoss.

Los aceites esenciales de lavanda, bergamota, romero, melaleuca (aceite de árbol de té), niaouli, limón, manzanilla, geranio y muchos otros, etc. se han convertido en los protagonistas indiscutibles de la llamada aromaterapia, una rama de la fitoterapia que implica el uso de los estímulos olfativos de las plantas para el tratamiento de enfermedades o para el mantenimiento del bienestar psicofísico. Hoy en día, entre las terapias naturales, la aromaterapia es una de las más conocidas y más apreciada por los investigadores y médicos, porque es posible obtener excelentes beneficios en el ámbito del hogar.

En la aromateriapia, la elección de los aceites esenciales y su dosificación debe ser medida. Es muy importante confiar en una persona que tenga conocimientos sobre la materia, especialmente en el caso del uso en el cuerpo o por vía oral.

Dicho esto, aquí hay algunos consejos para obtener un mayor bienestar psicofísico en el hogar.

- La lavanda promueve la relajación, reequilibra el sistema nervioso, ayuda al insomnio y alivia el estrés. Además, tiene propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
- El aroma intenso y sensual de ylang ylang calma el nerviosismo excesivo. Es ideal para usar por la noche antes de acostarse ya que ayuda a dormir. Para utilizarlo, simplemente vierte 8 gotas de su aceite esencial en el agua y manténgalo sumergido durante, aproximadamente, 15 minutos.
- Mandarina, rosa, neroli y lavanda: son ideales para usar en masajes o baños relajantes. Ayuda con el sueño y la relajación.
- perfumes caseros: mezcla 100 ml de alcohol con 30 gotas de naranja dulce, 15 de jazmín, 30 de ylang ylang y 15 de lavanda para no solo tener un efecto fragante, sino también una mayor armonía y una reducción de estrés y nerviosismo. Una vez preparado, vierta en un frasco de vidrio la mezcla y agregue algunos palitos especial para aromas, con el fin de difundir el olor en el resto de la casa.

Se han reconocido propiedades curativas "físicas" a los aceites esenciales que ahora están científicamente confirmadas (por ejemplo, antimicrobianos, antidolorosos, balsámicos). Además de otros beneficios “psíquicos", gracias a su acción aromática, restablecen el equilibrio y el bienestar.