¡El rincón para uno mismo!

Aunque el cultivo de plantas como alimento para humanos y animales se remonta a tiempos prehistóricos, la primera evidencia de jardines ornamentales se remonta al 1500 aC.

En el mundo occidental hubo una tradición creciente de jardinería, proveniente de China y más tarde en Japón, donde el concepto de jardín se trataba de vincular a entornos aristocráticos, con una reproducción de paisajes en miniatura, alrededor de estanques o en Jardines Zen. En Europa, desde la época del Renacimiento en adelante, el arte de la jardinería ha tomado diferentes formas: desde los jardines italianos a los franceses, desde los románticos, los jardines caseros ingleses o los jardines urbanos.

Desde el siglo XIX, el jardín y la planificación urbana han estado fuertemente vinculados, y por ello el parque público ha adquirido una mayor importancia. Entre las necesidades de los ciudadanos, ¿está el tener contacto con la naturaleza o no? La paz y la tranquilidad que transmite un parque o un jardín es una panacea para la mente, y la ciencia lo dice: nuestro cuerpo produce serotonina, la hormona de la felicidad. 

Sería genial tener más tiempo para estar en contacto con la naturaleza, pero a veces no es posible, por eso te sugerimos cómo crear un rincón de felicidad en el jardín, el balcón o dentro de casa. Crear un lugar donde refugiarse en momentos de estrés o fatiga, para recargar la energía del cuerpo y la mente. 

Aquellos que tenéis la suerte de tener un jardín, aunque sea pequeño, podéis recurrir a algunos trucos para tenerlo mejor. 

En primer lugar, enfoca la fisionomía del propio jardín y el paisaje y comienza a pensar en qué zonas quieres crear tu rincón. Si el jardín tiene límites claros, colócalo en un lugar destacado, junto a un seto, por ejemplo, que aportará frescura y enriquecerá el medio ambiente. 

El segundo paso es la elección de plantas, y esto variará en función de los gustos y necesidades de cada uno. Considera la posibilidad de estar expuesto al sol, para elegir las plantas que mejor se adapten a las condiciones del jardín. Si el espacio lo permite, será divertido crear barreras visuales para que las plantas creen zonas más íntimas: un columpio protegido por setos, lejos del ruido y la vista, para meditar y contemplar la naturaleza. 

Incluso la selección de los muebles es importante, y en el mercado hay muchas alternativas que combinan la comodidad con la estética. Es importante prestar atención a la elección del color de los muebles: si tienes colores brillantes en la casa o en el jardín, te recomendamos tonos neutros para los muebles, ya que sino podrías sobrecargar el entorno de mucho color. El objetivo final es conseguir muebles y vegetación que requieran de poco mantenimiento para garantizar que el cuidado del jardín sea sencillo, garantizando la comodidad y la serenidad.

¿Y si no tienes jardín? No pasa nada, el concepto es siempre el mismo, rodearse de verde. Ya sea con una ventana bien iluminada o en una pequeña terraza, la creación de un área natural es posible con pequeños muebles. Lo primero, la comodidad. Sólo un sillón, puede que de mimbre, y una almohada de color suave (los tonos azules inducen la calma y la relajación), son ideales para colocar en el balcón o frente a la ventana de casa. Después, elige las flores: elige todo a tu gusto, ya que hay muchas variedades de flores, agarraderas y jarrones. Los tesos son buenos para las plantas, son un regalo para la vista y el olfato, ¡y algunos mantienen a los mosquitos alejados!

Si tu rincón está dentro de casa, frente a una ventana, ¿por qué no elegir un árbol de hoja perenne? La aspidistra se mantiene bien en áreas que no están iluminadas directamente por la luz. 

Y por último, tanto en casa como en el balcón, elige velas, linternas o luces con las que poder rodear el marco de la ventana (exactamente igual que en Navidad), así conseguirás crear la atmósfera adecuada para cuidarte más y mejor. También son ideales las pantallas de mimbre o jarrones colgantes, en los que, por qué no, cultivar hierbas. En resumen, como decía Robert Brault, "cultivo mi jardín y mi jardín me cultiva": un jardín para descubrir el mundo de cada uno.