Un baño para todos, en todo el mundo

El baño es un requisito básico y obligatorio en una casa. Podrías renunciar al sofá, al horno, a una habitación, a la terraza o al jardín. Pero al baño no puedes renunciar ya que generalmente es el lugar donde muchas personas comenzamos el día: te despiertas, te lavas la cara y las manos y te preparas para enfrentarte a un nuevo día.

Lo mismo nos ocurre por las noches, cuando te das una ducha o un baño para quitarte los gérmenes generados durante el día y rebajar la intensidad de la jornada. Por supuesto, el baño es uno de los lugares de la casa que requieren más limpieza. ¿Sabías que el baño no es el lugar más sucio con el que solemos tener contacto diariamente? Obviamente, no hablamos de los baños de casa, que los amantes de la limpieza seguro que tienen impecables. E incluso hay baños públicos en diferentes sitios del planeta muy confortables para el momento en que “la naturaleza llama”, convirtiendo la necesidad en una agradable experiencia. 

Nos referimos a baños sucios, de los trenes o de los pubs donde te tomas un café express y aprovechas para ir a hacer tus necesidades. En estos baños, en los que alguna vez habrás entrado conteniendo la respiración, es donde estamos más expuestos a la suciedad. 

Pero, ¿has pensado si estos baños son menos sucios que, por ejemplo, un smartphone? Parece increíble, ¿verdad? Pero al tocar el teléfono (con un promedio de 150 veces al día), transferimos a la pantalla el 80% de las bacterias humanas más comunes. Lo mismo ocurre con las manillas de las puertas, el teléfono de la oficina u objetos cotidianos que, a veces, pueden estar más sucios que el asiento de un inodoro.

Pero no hay necesidad de entrar en pánico, porque a menudo las bacterias no son dañinas y, en cualquier caso, puedes evitar cualquier peligro con el simple hecho de lavarse las manos con agua y jabón. 

Hay que decir que los baños públicos no siempre están limpios. Un estudio realizado en EEUU ha encontrado rastros de numerosas bacterias en baños públicos, como el estafilococo áureo, que se puede transmitir a través del simple contacto. Los consejos son pocos pero buenos: toca las superficies de los baños lo menos posible, lávate las manos y, si no puedes hacerlo, usa toallas desinfectantes. ¡Ah! Y debes secarte las manos con toallas de papel y no con aire caliente si quieres eliminar los gérmenes. 

Ahora que hemos hecho un balance de lo importante que es tener un baño limpio y seguro, lo esencial que es para nuestra salud y bienestar físico y mental y que tenemos habitantes invisibles en los inodoros, hay una pregunta importante: ¿cuántas personas en el mundo no tienen acceso a un sistema de saneamiento básico?

Según los datos en 2015 de la Organización Mundial de la Salud y UNICEF, alrededor de 2600 millones de personas, tanto en zonas rurales como en grandes ciudades no tienen acceso un sistema de saneamiento básico. Wateraid, ONG líder mundial en campañas por el derecho al saneamiento, ha analizado que 700 millones de personas viven en barrios pobres sin servicios o fuentes de agua potables. De estos, 100 millones tienen que atender sus necesidades corporales al aire libre. 

Son datos importantes que deberían llevarnos a conocer las limitaciones que causan la escasez o falta de servicios en gran parte del planeta. Se reclama un cambio necesario: la Agenda 2030 de la Organización Mundial de la Salud tiene entre sus objetivos garantizar instalaciones de saneamiento básico para el año 2030. ¿Por qué hablamos hoy de esto? Porque hoy es el Día Mundial del Aseo, establecido por las Naciones Unidas.

En 2018, la ONU lanzó la campaña “Cuando la naturaleza llama, vas al baño”, es una respuesta que debería ser global y no sólo exclusiva en los países civilizados occidentales. Para celebrar el Día Mundial del Inodoro, puedes acceder a la web oficial www.worldtoiletday.info y conocer los eventos e iniciativas organizados para este día.