MAYORDOMOS POR EL MUNDO

No sé si te has dado cuenta, pero la mayoría de los superhéroes tienen mayordomo, como por ejemplo el Sr. Alfred Pennyworth, siempre fiel a Batman; o Winston, uno de los protagonistas del videojuego Tomb Raider. Incluso la Casa Blanca tuvo durante más de 30 a Eugene Alle, mayordomo que ha pasado a la historia de los Estados Unidos. E inspirado en una famosa serie, durante muchos años se habló del síndrome de Downton Abbey, un síndrome asentado entre los nuevos ricos consistente en tener un mayordomo como la figura más importante y de confianza dentro del servicio del hogar. Incluso hacemos como nuestro el típico gesto del mayordomo de la prueba del guante blanco para saber si una superficie está limpia de verdad. La figura del mayordomo no es reciente. Ya en la época romana estaba presente en la alta sociedad, así como en los reinos de los francos en la época merovingia, durante los siglos V y VI, cuya importancia en palacio era tal que el mayordomo era quien acompañaba siempre al rey. Son los países anglosajones donde tienen la figura del mayordomo más instaurada en el hogar. Además, son profesionales que adoptan más responsabilidades en el buen funcionamiento diario de la casa. En la actualidad, son cada vez más los hogares en el mundo que demandan una figura similar al mayordomo. Y es que, según la revista “International Guild of Professional Butler”, la cifra de mayordomos empleados en el mundo es de casi 1 millón de profesionales. Casi nada. Pero el mayordomo actual no es el típico que conocemos de las películas, series o novelas. Su trabajo se basa en ser un “gerente del hogar”, un profesional preparado para gestionar tanto un piso en el centro de Madrid, como un ático en Barcelona o una finca en Sevilla. También debe estar familiarizado con las nuevas tecnologías, ser experto en seguridad del hogar, conocedor de tendencias de interiorismo, etc. Es decir, la limpieza es ya solo uno de las decenas de tareas que tiene un mayordomo en el siglo XXI, un verdadero director de orquesta de la casa.