La Historia De Las Fuentes

¿Qué es una fuente? Técnicamente, es una composición arquitectónica o escultural diseñada para recibir agua artificialmente (a través de acueductos) o naturalmente (a través de una fuente). 
Piensa en la “Fuente del Tritón” de Bernini, situada en Roma, o en la todavía más famosa “Fontana di Trevi”. O incluso en la espectacular fuente creada por el artista austriaco André Heller in 1995 para Swarovski cerca de Innsbruck: un chorro de agua que nace de la cabeza de un gigante (de ahí que el nombre de la fuente sea “El gigante”) fusionado con una colina detrás. Hay fuentes que, a pesar de tener un propósito arquitectónico y urbanístico concreto, son comparables a auténticas obras de arte. Una connotación que las fuentes han asumido con el avance del estilo barroco, aunque esta tendencia ya se inició en el Renacimiento.

Es cierto que inicialmente las fuentes tenían un propósito puramente funcional en la historia de la humanidad. Fueron esparcidas en las zonas residenciales cuando el agua corriente era sólo un milagro lejano. El propósito era proveer a la población de agua limpia, capaz de promover higiene, salud y aseo.

Sin embargo, las fuentes pronto dieron un paso más y dejaron de ser un elemento funcional a comenzar a tener un considerable valor artístico. Ejemplos de esto son las numerosas fuentes adornadas con estatuas o aquellas que realizan espectaculares juegos con los chorros de aguas. Este tipo de fuentes fueron desarrolladas durante la época helenística y están entre los legados más significativos de este periodo histórico. También en la Antigua Roma se diseminaron fuentes de este tipo, conocidas como “nymphaeums”.

Las primeras civilizaciones hacían construcciones con piedra para capturar y retener el agua fría y embellecían estas construcciones con grabados e inscripciones. La revolución, sin embargo, fue llevada a cabo por los griegos, que fueron los primeros en construir acueductos en su más moderno sentido. Después, los romanos perfeccionaron esta técnica instaurándola no sólo en Roma si no en toda Europa: también construyeron en España, Alemania, Francia y Asia Menor. Gracias a los acueductos, Roma estaba constantemente abastecida con agua potable.

¿Cómo funcionan los acueductos? En realidad, la respuesta es muy sencilla: funcionan por gravedad. 
Esto significa que el manantial estaba localizado en una posición elevada con respecto al lugar donde el agua iba a usarse. Cuando localizaban un punto de inicio adecuado, se construían canalizaciones para transportar el agua. Con tuberías de bronce y plomo, las distribuían a las fuentes públicas, termas y a los hogares de la gente más rica.

Hoy cada vez que abrimos el grifo de nuestra casa parece obvio que salga agua en buen estado y limpia. Esta suerte nos obliga a adoptar un comportamiento responsable en el uso y un estilo de vida sostenible, ahorrando agua y limitando el impacto de nuestro consumo en el planeta.

El agua de las fuentes públicas suele ser potable en prácticamente todo Europa, aunque dependerá del área en el que vivas. Hagamos una visión general en este artículo. 

En el caso de que te encuentres en frente de una fuente creada con un motivo urbano y arquitectónico, debes saber que puede no ser agua potable, porque no está sujeta a un proceso de purificación y filtrado.

Hay muchas cosas que son muy diferentes entre las fuentes de nuestros antepasados y las nuestras, pero hay algo que sigue siendo igual: la fascinación que sentimos cuando escuchamos el sonido del agua fluyendo.

Antes de darte vía libre para tomarte un vaso de agua fresca y gratis (¿No te ha entrado sed leyendo este artículo?) aquí van algunas de las fuentes más bonitas del mundo: 

-    La fuente de Philippe Thill, en Cadiz. La peculiaridad de esta fuente está en su original estructura: un grifo “suspendido en el aire” del que cae un chorro de agua. ¿El secreto? La estructura sobre la que se sujeta la fuente está escondida dentro de la cascada de agua.
-    Fuente de la riqueza, fuente de la abundancia. Está situada en Singapur y en 1998 entró en el libro Guinness de los Records como la fuente más larga del mundo, con una circunferencia de 66 metros y una superficie de 1.683 metros cuadrados. Por la noche, ofrece un asombroso espectáculo con luces de colores.
-    La fuente musical. Enfrente del hotel Bellagio en Las Vegas se encuentra esta fuente que ofrece una excepcional coreografía con los chorros de agua al ritmo la música de Bocelli, Sinatra, Celine Dion y otros grandes músicos.
-    Por último, dos espectaculares chorros de agua de 312 metros (el más alto del mundo) y 140 metros de altura. Se trata de la fuente del Rey Fahd, en Yeda, Arabia Saudí y el Jet D’eau, símbolo de Ginegra (Suiza). El agua de estas monumentales fuentes viene del Mar Rojo, en el primer caso, a través de tres bombas que trasportan el agua a 625 litros por segundo, y, en el segundo caso, del Lago Ginebra.

Por supuesto, el agua de estas monumentales fuentes no se malgasta, gracias a un sistema de recirculación que hace que sea la mismo agua, una y otro a vez, la que va saliendo por cada uno de los caños.