Los géisers

Existen muchas historias sobre el agua que deberíamos escuchar. Desde la delicada caída de un copo de nieve, hasta un tormentoso mar o un río bravo. El agua esta en todas partes, incluso dentro de nosotros, en nuestras células, por encima de nosotros encerrada en nubes, junto a nosotros cuando cae al suelo. Pero sobre todo, debajo de nosotros cuando se infiltra en el subsuelo que constituyen las aguas subterráneas. 

El agua subterránea puede retornar espontáneamente a la superficie de un manantial, o también dar vida a un fenómeno natural único: el géiser. Se trata de una fuente de agua hirviendo sujeta a erupciones intermitentes que crean columnas de agua caliente y de vapor. El término géiser proviene de "geysir", que en Islandia significa "fluir". También es el nombre del géiser islandés más famoso, el primero que se descubrió en Europa. Pero, ¿cómo funciona este fascinante fenómeno? Ya hemos comentado que el agua de lluvia se infiltra en las profundidades de la tierra y en ciertos lugares fluye a través de fisuras estrechas en forma de U que hay en las rocas. Para generar un géiser estas rocas de sifón deben ser permeables, es decir, deben ser atravesadas por el agua y rodeadas de rocas impermeables. En las zonas más profundas de los manantiales, el agua está cerca de las cámaras magnéticas, y debido a las altas temperaturas que hay en estas zonas, el agua llega al estado de ebullición. Bajo la tierra, sin embargo, el agua no puede convertirse en vapor porque las rocas de su alrededor ejercen una presión muy fuerte. De este modo, el agua empuja hacia fuera, moviéndose hacia el exterior, pero como no se puede transformar en vapor, continúa fluyendo en forma líquida hacia la superficie y, a medida que se acerca a la superficie, la presión disminuye. Cuando el agua alcanza el nivel del suelo es libre de convertirse en vapor, y el agua y el vapor brotan en la salida del géiser de una forma violenta (dependiendo de la circunstancia), generando increíbles imágenes. 

El país de los géiseres es, sin duda, Islandia, ya que tiene el mayor número de géiseres por superficie en todo el mundo. Algunos de ellos también generan fuentes termales. Geysir, el primer géiser encontrado en el mundo, tiene actualmente erupciones irregulares, normalmente después de movimientos sísmicos. Su hermano menor, el géiser "Strokkur" (en la imagen), es preciso como un reloj: cada ocho minutos emite una columna de agua de hasta 20 metros de altura. Además, el Parque Yellowstone de Estados Unidos, es famoso por el número de géiseres (más de 300), aunque el más espectacular es el "Old Faithful", con erupciones que duran desde un minuto y medio hasta 5 minutos con una regularidad muy precisa. Sin embargo, el géiser más grande del parque es el "Steamboat", que además es el más activo en la actualidad. ¡Su altura alcanza hasta los 91 metros! En América Latina existe un lugar al que suelen ir los amantes de la naturaleza, con 85 géiseres rodeados de aguas termales. Este lugar es "El Tatito". En Rusia, El Valle de los Géiseres, en la península de Kamchatka, fue descubierto en 1941 y entró en el Patrimonio de la Unesco.
En resumen, es interminable el número de géiseres que nos ofrece la naturaleza. Y es que el agua nunca va a dejar de sorprendernos con sus historias.