Las estalactitas

Las estalactitas es otra forma de expresión del agua. Es fascinante descubrir cómo se forman. El nombre “estalactita” proviene de la palabra griega “σταλακτίτης”
 (Estalactitas), que significa, de hecho, goteo. 

Las estalactitas se ven a menudo colgando de las alcantarillas de las casas o de los balcones, pero también en entornos más mágicos, como cuevas y otros ambientes subterráneos. El proceso de formación sucede cuando pequeñas gotas de agua se infiltran en las microfracturas de las rocas hasta que se evaporan de las bóvedas de las cavidades, formando un velo de agua que, sin haber ventilación, permanece pegada a la pared durante el tiempo necesario para que el carbonato de calcio se precipite. 

Y es precisamente gracias a la coincidencia de estas circunstancias, el dióxido de carbono que contiene el agua se libera dando lugar a un aumento en la concentración de carbonatos y bicarbonatos del agua. 

Gota a gota, a una velocidad de unos 2 mm cada 10 años, nacen las estalactitas, que crecen hacia abajo, aumentando al mismo tiempo también de espesor gracias a los depósitos concéntricos.

Estas formaciones, que normalmente son cilíndricas o con forma de cono alargado, pueden adoptar también formas extrañas según las condiciones en las que se generen. Por ejemplo, si la cueva la atraviesan corrientes de aire, las estalactitas tendrán forma de abanico; si la estalactita se encuentra en su primera fase de formación, se notará la llamada “cánula”: aparecen como tubos semitransparentes a través de los cuales pasan las gotas de agua.

Una curiosidad: el Sr. Leland W. Sprinkle estaba tan fascinado cuando visitó Luray Caverns en Virginia (EEUU) que en 1954 decidió investigar más de 2500 estalactitas, identificando 37 de ellas para hacer un órgano musical. Durante 3 años estuvo trabajando hasta dar con el sistema que le permitió activar un pistón, conectado a un teclado de un órgano, que hizo sonar la música generada por las estalactitas durante los siguientes 30 años. Las estalactitas utilizadas no están todas cerca. Están repartidas en 1400 metros cuadrados de cuevas y se pueden escuchar durante toda la ruta turística que hoy en día tiene muchísimo éxito. Una experiencia naturalmente mágica.