Cascadas

Cuando la nieve y el hielo se empieza a derretir, hay ocasiones en las que el agua comienza a caer desde las montañas deslizándose por la superficie hasta llegar a la parte baja de los valles, creando así un espectáculo natural: las cascadas.
Se trata de uno de los emblemas de la fuerza de la naturaleza ya que las cascadas son en sí mismas una fuerza dinámica, perpetua e hipnótica del movimiento que es capaz de despertar en nosotros sentimientos encontrados: por un lado, la paz de las aguas tranquilas del río antes de que comiencen a caer y, por otro lado, el shock provocado por la fuerza de las aguas que se precipitan y generan impresionantes cascadas.

Entre las cascadas más famosas están las del Niagara, que hacen un salto de 52 metros. No es uno de los más altos del mundo pero su espectacularidad está en la cantidad de agua que hay… ¡2.400 m3 por segundo!
Existe también una curiosidad en relación con la historia de las cataratas del Niagara, que se recuerda como #NiagaraFallsRunsDryDay, que se podría traducir como “el día que se secaron las cataratas del Niagara”. El día se recuerda en el mes de marzo y se creó para conmemorar un espectáculo que ocurrió una sola vez en el mundo, el 29 de marzo de 1848. Un enorme bloque de hielo desprendido del lago Erie, en Canadá, bloqueó el curso del rio Niagara en su camino hacia la cascada que lleva su nombre. Esto hizo que se secara parte del río y fuera posible explorar su cauce… ¿Increíble, verdad?

Volviendo a la actualidad, técnicamente la cascada es un fenómeno que ocurre cuando un río se encuentra con un desnivel a lo largo de su curso. Un punto en el que la cascada comienza a caer. 
Esto ocurre porque en algunos lugares el suelo que está en la parte baja de la cascada es más desmenuzable y tiene una mayor erosión que el suelo de la parte alta. Al ir pasando el agua por esas zonas durante años y años, se comienza a producir una diferencia de altura, lo que conocemos como el salto de la cascada, y que puede seguir creciendo a lo largo de los años. 

El terreno no presenta siempre las mismas condiciones por lo que en el entorno de las montañas es más fácil que se produzcan este tipo de fenómenos ya que la erosión ocurre de una forma más rápida. Las cascadas pueden ser también generadas por gradientes repentinos como los terremotos o las erupciones volcánicas. 
¿Te acuerdas cuando hablamos de los géiseres de Islandia? El choque volcánico en Islandia ha generado unos de 10.000 cascadas a lo largo de los años.

¿Y cuál es la cascada más alta del mundo? Se trata de El salto del Ángel y está ubicado en la inexplorable selva amazónica de Venezuela. Tiene un impresionante salto de 807 metros de altura, tan alto que en los periodos de sequía el agua se llega a evaporar antes de tocar el suelo.

Las Cataratas Victoria (que son las que puedes ver en la imagen), están situadas en África y tienen su origen en el río Zambeze. El salto de esta maravilla de la naturaleza es de 130 metros y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El poder del agua es tal que su rugido se puede oír incluso antes de que las puedas ver. Es por eso que los habitantes de esa zona las llaman “el humo que suena”.

Sin embargo, existe un hecho relacionado con el agua que todavía sigue siendo un misterio inexplicable. Una muestra de que nuestro mundo está hecho de fuerzas y energía que, a veces, se escapa a nuestro conocimiento. Todavía existen lugares así que nos siguen asombrando. ¿Te atreverías a visitar las misteriosas cataratas de Devil's Kettle Falls situadas en Minnesota? Es uno de los misterios de la naturaleza formado por dos cascadas. Una de ellas, sigue su curso normal pero la otra desaparece en las profundidades de la tierra. No es la cascada más alta, ni la más espectacular, pero el gigante que se traga el agua de esta cascada, conocido como la fosa del diablo, hace que la mitad del rio desaparezca sin saber a dónde va. Se han hecho varios experimentos lanzando al agua artilugios de todo tipo con la esperanza de seguir el rastro y ver a dónde va ese agua pero nunca se encontraron. No es inusual que las cataratas se introduzcan en el subsuelo y sigan su curso por ríos subterráneos pero sí lo es en una zona Magney, donde se ubica esta catarata, en la que el suelo no es de piedra calcárea… lo que hace que el fenómeno siga siendo inexplicable. Es uno de esos secretos que el agua se lleva consigo.