Sabemos cómo limpiarlo, pero, ¿cómo hacerlo?

Espejito, espejito, ¿quién es la más bella del reino? Aunque la historia no iba de limpiar espejos, traemos esta frase y se la dedicamos a los verdaderos amantes del bricolaje. Y, por supuesto, la respuesta al título de nuestro artículo es ¡sí! ¿Alguna vez has pensado en crear un espejo con tus propias manos?

Ya sabes que en Regina Limpieza Hogar creemos que menos es más y que la clave de nuestro planeta es transformar y reciclar. Así que, ¡demos vida a todo lo que nuestra imaginación alcance con el bricolaje y fabriquemos un espejo!

- Espejo con papel de plata: corta un trozo de papel de aluminio del tamaño que prefieras. A continuación, pégalo sobre el marco que previamente has creado para tu espejo. Este puede ser de madera contrachapada que puedes cortar en las formas que necesites, de cartón o simplemente un marco de madera. Pega el papel de aluminio con pegamento caliente. Encaja un cristal encima del papel de alumino para que no se dañe y ahora pasamos a la mejor parte:  ¡decorar el marco! ¿Por qué no usar purpurina? Da igual, seguro que lo que elijas estará genial. 

- Crea el cristal: esta parte es más delicada y requiere cierta habilidad manual y practicidad. Si no estás seguro de tener las herramientas necesarias, ponte en contacto con un fabricante de cristal o un restaurador. Ellos sabrán qué hacer y quizás estén dispuestos a ayudarte. El plateado del espejo es el proceso por el cual la superficie recupera su capacidad reflectante. Una operación que está bien no solo para un espejo viejo, sino para cualquier tipo de vidrio. 

Necesitarás lo siguiente: 
- Acetona: para eliminar el plateado y el barniz protector.
- Agua destilada: para limpiar y como ingrediente en la solución para refinar el espejo.
- Alcohol: para limpiar y desengrasar la superficie.
- Tartrato de sodio, ácido nitrato y amoníaco: junto con agua destilada formarán la solución descrita anteriormente. 

Cubre la encimera donde vas a trabajar con una manta y coloca el vidrio. Con un paño empapado en acetona y luego en ácido nítrico (¡usa guantes y protégete!) retira la película protectora y el plateado viejo, para después limpiarlo con agua destilada y alcohol. 

Ahora prepara la mezcla para el recubrimiento de plata: usa un dispensador, mezcla 100 cl de agua caliente destilada, 0.25 gramos de nitrato de plata y 10 gramos de tartrato de potasio.

La segunda solución, en cambio, se compone de 1 litro de agua destilada, 5 gramos de nitrato de plata y amoníaco. Agrégalos hasta que veas que se solidifica y se deposita en el fondo. Déjalo reposar hasta que se derrita, para después incorporar las dos soluciones juntas. 

Con el estruco para vidrieros (puedes encontrarlo en cualquier tienda especializada), crea un borde alrededor del espejo para sostener esta solución, y vierte una pequeña parte para distribuir uniformemente con el ante. Luego, vierte toda la preparación y deja reposar durante al menos una hora. Retira el líquido restante, limpialo con agua destilizada y listo. 

Para proteger la película de plata que creaste con tanto esfuerzo, protégela con una capa de goma laca. Ahora, mírate al espejo: ¿estás satisfecho?