¿Mosquitos? ¡Remedios naturales!

Cuando llega el verano, comienza el deseo de tener vacaciones, tomar el sol y relajarse con amigos y la familia. También es momento de calor, en ocasiones tórrido, en otras húmedo, pero en general siempre bienvenido, sobre todo después de los largos y duros meses de invierno.

Pero sólo hay un a cosa del veranos a la que no nos acostumbramos, y se escucha con un molesto zumbido, difícil de zzz... ¡Stop! ¡Los mosquitos! Estos molestos insectos aparecen con el calor, pero hay algunos trucos para evitarlos. 

Los mosquitos se ven atraídos por la producción del dióxido de carbono y nuestro sudor, así que siempre van a saber cómo encontrarnos. Existen numerosos aerosoles y lociones repelentes disponibles en el mercado, pero estas a menudo se basan en sustancias químicas perjudiciales para nuestra salud y además contaminan el medio ambiente.

La naturaleza acude al rescate y nos ofrece remedios anti mosquitos naturales, efectivos y, sobretodo, respetuosos con el medio ambiente. La solución más rápida es conseguir una mosquitera para protegernos en casa, pero también es muy útil rodearnos de plantas repelentes de mosquitos. Estos, impulsados por el olfato, se ven afectados por ciertos olores fuertes, como la lavanda, el geranio, el limoncillo, el eucalipto, la albahaca, el romero, la menta, el tomillo, la caléndula y la melisa; que son plantas que debemos utilizar para rodear las habitaciones de nuestra casa, así como el jardín o la terraza, para mantener a los mosquitos lejos de nosotros. 

Otra solución es usar aceites esenciales: por el mismo principio, los aceites esenciales se obtienen de plantas que tienen un olor desagradable para los mosquitos. Son repelentes a olores como el cedro, el limón, el pachuli, la hierba gatera, el árbol de té o el neem. Este último, que proviene de la India, también se utiliza como cosmético y es uno de los remedios más usados en la medicina ayurvédica. 

Si eres fan de los postres caseros, es posible que tengas vainas de vainilla en casa. Si es así, puedes pasarte un paño con su olor por el cuerpo y te asegurarás momentos de paz al aire libre, incluso en verano junto a un río. Este mismo efecto se puede obtener con las hojas de piste, artemisia y bergamota. 

Otra alternativa es el uso de las velas, concretamente las que tienen citronella, las más populares. Los remedios de Granny también acuden al rescate en estas situaciones, ya que son prácticos, económicos y adecuados para diferentes entornos, tanto abiertos como cerrados. Simplemente coloca un plato o un vaso que contenga una hoja de papel Regina Blitz empapado en vinagre de vino, unas rodajas de limón o de cebolla y clavo de olor, que emiten un aroma intenso y molesto hacia los mosquitos. También es esencial evitar generar estanques de agua en el jardín o la terraza, ya que es donde los mosquitos depositan sus huevos (¡y pueden colocar cientos de ellos!).

Del mismo modo, las zonas de drenaje, como los canales, cubos y regaderas, o incluso en los cuencos de agua de los animales domésticos, deben limpiarse regularmente. 

¿Y los platos de las plantas? Lo ideal es que los limpiemos, pero si no se puede hay otro truco: el cobre. Hilos, plaquetas o pequeñas monedas de 1, 2 ó 5 céntimos se deben colocar en los platos por una cantidad aproximada de 10 gramos por litro. De hecho, en el agua el cobre se oxida y hace que el ambiente sea hostil para los insectos, impidiendo la eclosionarlos de los huevos. 

Y por último, el remedio más eficaz que ofrece la naturaleza: los murciélagos, que se alimentan de mosquitos. En los últimos años se ha extendido la "caja nido de murciélagos", una pequeña casa que se coloca en balcones y terrazas que hace de refugio de murciélagos. Debe colocarse a menos de 4 metros del suelo, en una zona que no esté iluminada por la noche. Los mejores lugares para colgarlo son las paredes externas de la casa, con orientación hacia zonas boscosas, o directamente en el jardín. Es importante evitar colocarlas en zonas de paso por el guano, y así evitar cualquier inconveniente.