Indispensables para el hogar

Desde el método Konmari, hasta el super famoso “decluttering”, hay muchos consejos sobre economía doméstica que ayudan a recuperar el orden en el hogar, a deshacerse de lo superfluo o de aquellas cosas 
que están ahí sin usar durante años acumulando polvo. Desde libros a objetos de adorno, desde jerseys hasta el mantel de la abuela que nunca usamos porque ningún lavado puede restaurar la dignidad de esa reliquia familiar. 
Después de todo, todos los productos que nos rodean tienen un ciclo de vida: desde el procesamiento de las materias primas hasta la eliminación, pasando por la producción y el uso. Hay productos como periódicos o revistas que tienen un ciclo de vida corto (un par de días o un par de semanas) y productos que deben amortizarse a lo largo de los años, como un automóvil, por ejemplo.
Luego hay otros productos que se adhieren a nuestra alma, que incluso aún estando feos, apolillados, perforados, raídos, descoloridos, arruinados, rotos ... no podemos simplemente tirarlos. Así que los mantenemos allí, tal vez en un cajón o en la parte posterior del armario, pero ni siquiera pensamos en separarlos.
Una solución alternativa a su inactividad podría ser tratar de transformarlos, reciclándolos en algo útil, como por ejemplo ¡en objetos esenciales para el hogar!
Un suéter puede convertirse en una funda para tazas y así evitas quemarte las manos al beber el café, chocolate caliente o té. O, por ejemplo, usarlo como accesorio para tus outfits de moda. Como brazalete te quedaría genial. Enrolla la pieza que hayas cortado del suéter y luego dale la forma que necesites para que se adapte a tu cuerpo como quieras. Sólo tendrás que darle una puntada (con aguja e hilo) para dejarlo perfecto y usarlo cuando quieras como brazalete.
Un mantel viejo puede convertirse en varios manteles individuales o en un mantel de centro para utilizar debajo de la cesta de la fruta.  
¿Y qué me dices de la bisutería que no usas? Al margen de que ya no te pongas esas cadenas o pendientes, pueden quedar genial como piezas decorativas en estanterías, manillas de puertas, o incluso cuadros.