Noviembre

Las hojas de otoño iluminan los días con sus bonitos colores y la energía que transmiten. Sin embargo, un poco menos agradable es cuando se amontonan a los pies de los árboles que rodean un camino o la entrada al jardín de casa. Así que organicemos la limpieza del camino mientras respondemos a algunas preguntas.
Por ejemplo, ¿en qué casos es necesario armarse de paciencia, de sacos y de rastrillo? O, ¿para qué sería mejor usar hojas muertas? ¿Cuándo puedes tener un suspiro de alivio porque las hojas secas se pueden dejar exactamente donde está? (Sí, ¡has leído bien!)
 
Cuando las hojas se acumulan en frente de la puerta, del garaje o en las áreas de paso, es mejor quitarlas para evitar resbalones. ¡Ante todo seguridad! ¿Qué necesitas? Ármate de buena voluntad, un rastrillo de calidad (si puedes que tenga un extremo ancho) para recolectar la mayor cantidad de hojas posible, y con un mango ergonómico para reducir la carga que debe soportar tu espalda.

Para ahorrar tiempo es mejor usar una hoja de plástico para depositar las hojas y luego poder arrastrar el montón principal. Cuando limpias el jardín, divide toda la superficie en cuadrículas y limpia cada una de ellas. Es más ágil. A medida que las hojas se rastrillan y se acumulan en las bolsas, recuerda presionar con el pie para aplastarlas: ¡a mayor número de hojas acumuladas, menos viajes tendrás que hacer! También es muy importante esperar el momento adecuado para limpiar, aunque seas un maníaco de la perfección y te vuelva loco tener el césped lleno de hojas. 

Además del consejo más obvio, como evitar rastrillar durante un día ventoso (probablemente no haga falta recordarlo) o esperar a que caigan casi todas las hojas de los árboles para no repetir el trabajo, hay un punto importante a tener en cuenta: la humedad. El mejor momento para limpiar las hojas es el mediodía, o cuando la temperatura está más caliente, porque las hojas tienen más probabilidades de estar secas. Si están mojadas, no sólo es más difícil recogerlas, sino que las bolsas con las hojas recogidas pesarán más y será mucho más incómodo. Finalmente, presta atención a tu ropa: ponte zapatos cómodos, pantalones negros, guantes y, posiblemente una máscara si eres propenso a las alergias. De esta manera evitarás respirar polvo o alégrenos que se liberan (mulching) cuando recoges las hojas descompuestas. 

Y por fin llegamos a la parte más interesante, que es dejar el follaje exactamente donde está. ¡Las hojas muertas son una panacea para la salud de las plantas y devuelven al suelo muchas sales minerales y nutrientes naturales! Además, bajo las hojas muertas, muchos insectos encuentran refugio. ¡Si los quitas, las aves no encontrarán mucha comida cuando llegue la primavera! Además, el mulching es una técnica utilizada en la agricultura para fertilizar el suelo. Por lo que también puedes usar las hojas caídas como fertilizante totalmente natural. Ten cuidado con el césped, que en realidad podría sufrir al estar cubierto por un manto de hojas. Deja las hojas hacia abajo cuando puedas ver la hierba debajo de ellas. 

Finalmente un último truco para facilitar el compostaje es pasar las hojas muertas sobre el césped con el cortacésped para cortarlas y esparcirlas. Este truco también es válido si está limpiando un maníaco. Las hojas siguen cayendo y aún no estamos tiempo de recogerlas. ¿Por qué no guardas las hojas más hermosas que encuentras mientras organizas un poco la limpieza del mes? Sólo necesitas conectarte a Internet y seguir los consejos caseros sobre las hojas de otoño para usarlos de una manera creativa.